ENERGÍA SOLAR FOTOVOLTAICA

¿Qué es?

La energía solar fotovoltaica es un tipo de energía renovable. Esta energía se produce mediante módulos solares. Gracias a ellos transformamos la radiación solar en energía eléctrica utilizable en viviendas, negocios, o cualquier otro lugar donde queramos tener luz.

¿Cuáles son sus ventajas?

ENERGÍA VERDE

Con este tipo de energía contaminamos menos, emitiendo menos CO2 a la atmósfera.

AHORRO

Está libre de impuestos. Reduciremos el consumo de la red eléctrica, ya que nos podemos acoger a la modalidad de autoconsumo.

MANTENIMIENTO

Cuenta con una tecnología muy avanzada y no necesita prácticamente de ningún mantenimiento.

INVERSIÓN

Revalorizaremos nuestra vivienda.

SUBVENCIONADA

En la mayoría de los municipios y provincias nos podemos beneficiar de distintas subvenciones.

APP

Comprueba en tu móvil y en tiempo real la producción de los módulos solares y el consumo eléctrico de tu hogar.

SIN SUSTOS

Nos olvidaremos las variaciones del precio de la luz que nos imponen las grandes compañías eléctricas.

¿Cómo funciona?

Los módulos fotovoltaicos son unos dispositivos capaces de convertir la luz en electricidad de una forma directa o indirecta. Existen diversos procedimientos y tipos de materiales que se usan para la construcción de las células.
Esta energía se produce en corriente continua. El responsable de transformar a corriente alterna es el inversor solar.
Después de esta transformación, ya tendremos una energía apta para el consumo de nuestra vivienda.
Los sobrantes que produce nuestra instalación se pueden almacenar en baterías, inyectarse a la red para recibir una compensación o podemos instalar un sistema antivertido para solo producir la energía que necesitemos en el momento.
Podrás comprobar desde tu móvil o PC que la instalación está funcionando correctamente. Es tan sencillo como descargarte una app y registrarte. Podrás ver en tiempo real la producción de los paneles, el consumo que estamos realizando en nuestro hogar e incluso la cantidad de energía que se está vertiendo a la red.

¿Qué tipos de instalaciones existen?

Hoy en día tenemos dos tipos de instalaciones fotovoltaicas para autoconsumo: pueden ser conectadas a la red o aisladas de la red. También existen instalaciones para vender toda la energía producida, como es el caso de los huertos solares.

Conectadas

Las instalaciones de energía solar fotovoltaicas conectadas a la red son instalaciones donde el sobrante de la energía que producimos en nuestra vivienda lo podemos inyectar a la red para luego recibir una compensación económica en la factura de la luz.

En este tipo de instalaciones se prioriza utilizar la energía que producimos en los consumos de la vivienda. El sobrante será lo que se inyecte a la red.

Aisladas

Las instalaciones de energía solar fotovoltaica aisladas trabajan independientes de la red eléctrica.

Esto significa que no es preciso pedir un punto de conexión a la compañía eléctrica, ya que contaremos con unas baterías donde podremos almacenar toda la energía que producimos.

Huertos solares

Otra opción, si no quieres utilizar tus placas solares para autoconsumo una vez instaladas, consiste en legalizar todos los tramites para vender toda la energía que producimos.

Este caso suele darse sobre todo en huertos solares, aunque también se puede dar en otro tipo de instalaciones menos habituales.

¿Dónde y cómo se realiza una instalación?

En este tipo de instalaciones, lo mas importante es encontrar la ubicación perfecta para el rendimiento de los módulos solares y para el inversor.

Lo más normal es instalar los módulos en el tejado, pero no es la única opción, ya que al final lo que los módulos necesitan es radiación solar, y esta la podemos encontrar en muchos sitios, como en la terraza, patio, etc.

Siempre tendremos que estar pendientes de que los módulos no reciban sombra de árboles, casas colindantes, chimeneas, o cualquier otra cosa que pueda hacer que disminuya nuestra producción.

Una vez conocemos esta ubicación, tenemos que conectar los módulos con el inversor mediante cableado, y el inversor en el cuadro de protecciones principal de la vivienda.

Una vez tengamos claro todo esto, ya podemos empezar nuestra instalación.

Es importantísimo que todo se prepare correctamente, ya que una instalación hecha de manera irresponsable podría causar unos desperfectos importantes en la vivienda, es por eso que siempre es recomendable ponerse en manos de profesionales.

¿Cuánto se tarda en realizar una instalación?

Se suele tardar entre 1 y 4 días dependiendo del tamaño de la instalación o de la dificultad de la vivienda.

El 90% de las instalaciones para viviendas unifamiliares suele terminarse en 2 días.

¿Cuánto cuesta y cuánto puedo ahorrar?

Lo primero que tenemos que hacer para que una instalación fotovoltaica funcione correctamente, es dimensionar la instalación adecuándola a las necesidades de cada vivienda.

Dependiendo de los módulos solares que cumplan con las necesidades, se requerirá un inversor.

No debemos olvidar que los términos fijos siempre se tienen que pagar, pero los podemos reducir reduciendo la potencia contratada con nuestra compañía eléctrica.

Esto quiere decir que cada instalación tendrá un precio diferente en función de lo comentado anteriormente y podríamos llegar a ahorrar entre un 60% y un 90% del consumo de energía en la factura de la luz.

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